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El cáncer de pecho no
es el único problema médico asociado al aborto.
«Women's Health After Abortion » informa de
que también se asocia el aborto con el embarazo
ectópico, la perforación uterina, la enfermedad
inflamatoria pélvica, cánceres del sistema
reproductivo, e infertilidad. Existen algunos «elementos
dentro de la institución de investigación y médica
según los cuales la consideración suprema parece ser
preservar la imagen del aborto como algo simple,
seguro y fácilmente disponible para las mujeres»,
informa el libro. «Si existe un derecho a elegir,
también existe un derecho a saber», añade.
Otro
problema es el impacto del aborto en los embarazos
que vengan después. La lesión de la cérvix puede
llevar a abortos espontáneos tardíos, y el daño al
útero puede crear problemas en la implantación de
embarazos futuros. También es resultado del aborto
el nacimiento prematuro, como testifican 20 estudios
llevados a cabo en siete países desde 1973 a 1999.
Uno o más abortos inducidos pueden conducir a un
aumento de más del 30% de la posibilidad de
nacimientos prematuros. Los nacimientos prematuros
tienen lugar no sólo por el daño físico al sistema
reproductivo, sino también por las infecciones a que
dan lugar los abortos.
También
se ha encontrado un nexo entre el aborto y los
embarazos ectópicos, cuya incidencia ha aumentado
notablemente en los últimos años. Cinco estudios
revisados en el libro muestran que hay un aumento de
2 a 13 veces en el riesgo de embarazo ectópico tras
un aborto inducido. También se ha detectado un
aumento en los índices de infertilidad y aborto
espontáneo entre las mujeres que han abortado sin
haber dado antes a luz, dice el libro.
El peligro a la salud puede llegar al punto
de causar la muerte. El libro observa que hay
dificultades significativas en la obtención de
estadísticas fiables sobre este tema debido a las
inconsistencias en el registro de la información.
Sin embargo, se citan datos de Finlandia, que
mantiene un cuidadoso registro de nacimientos,
muertes y abortos.
El
índice de mortalidad materna es cuatro veces más
alto, tras el aborto, para las mujeres que han
abortado en comparación con las que dan a luz,
alcanzando un 100,5 por cada 100.000 mujeres. Esto
contradice la idea ampliamente repetida de que el
aborto es más seguro que el parto. Los datos
finlandeses también muestran que las mujeres que
tienen un aborto inducido tienen tres veces más
propensión al suicidio, durante el año posterior,
que las mujeres que dan a luz.
Otro
libro que recoge muchas referencias sobre el tema
del aborto y la salud es el de Thomas Strahan «
Detrimental Effects of Abortion: An Annotated
Bibliography with Commentary » (Efectos
Perjudiciales del Aborto: Una Bibliografía Anotada
con Comentario). La tercera edición, publicada en el
2001 en Acorn Books en asociación con el
Elliot Institute , contiene más de 1.200
referencias bibliográficas agrupadas en 140
categorías.
Dolor acallado:
El daño del aborto no se limita a los
efectos físicos. El trauma psicológico puede afectar
a las mujeres durante muchos años tras un aborto.
Uno de los últimos estudios que examinan esta
cuestión es el de Teresa Burke, fundadora de
Rachel's Vineyard , organización de asistencia
curativa tras el aborto, llevado a cabo en
colaboración con David Reardon, director del
Elliot Institute . En su libro, « Forbidden
Grief: The Unspoken Pain of Abortion » (Pena
Prohibida: el Dolor no manifestado del Aborto),
relatan los traumas sufridos por muchas mujeres, y
ofrecen consejo sobre cómo superar estos problemas.
Muchas
mujeres, observa el estudio, ni anticipan ni
entienden la severidad de los problemas que pueden
llegar a sufrir. El aborto no puede simplemente «hacer
retroceder el reloj», haciendo volver a las mujeres
al momento anterior a estar embarazadas, explican
los autores. Mientras puede tener un sentido de
liberación a corto plazo, un aborto siembra semillas
de problemas a largo plazo.
El
aborto, explica el libro, toca tres temas centrales
del concepto que tiene de sí misma una mujer: su
sexualidad, su moralidad y su identidad maternal.
También implica la pérdida de un hijo. «Pocas
mujeres identifican todos estos problemas antes de
abortar», escriben los autores. Estos problemas sin
resolver suelen salir a la superficie más adelante,
afirman.
Un
factor que contribuye a estos problemas es que la
mayoría de los consejeros de las clínicas abortistas
promueven la falsa expectativa de que, con el aborto,
hay pocos riesgos psicológicos, si no ninguno. Una
razón de esto, afirman los autores, es el interés
financiero de la clínica en vender los abortos. El
verdadero precio de la intervención, trágicamente,
puede no ser evidente hasta que es demasiado tsarde.
EL DAÑO PSICOLÓGICO
Por si esto fuera poco, el
aborto también daña profundamente física y
psicológicamente a la mujer y hasta puede acarrearle
la muerte.
Entre las complicaciones
físicas del aborto en la mujer están las infecciones,
las hemorragias, las complicaciones debido a la
anestesia, las embolias pulmonares o del líquido
amniótico, también perforaciones, laceraciones o
desgarres del útero.
Estadísticamente hablando,
se estima que el riesgo inmediato de dichas
complicaciones es de un 10%, pero el de las
complicaciones a largo plazo es entre el 20 y el
50%.
Además de las complicaciones físicas, las mujeres
sufren lo que ya se ha identificado como el "síndrome
post aborto" y sus efectos incluyen sentimientos de
culpa, angustia, ansiedad, depresión, baja
autoestima, insomnio, neurosis y de enfermedades
psicopáticas, tendencia al suicidio o pesadillas.
La Real Academia de Obstetricia de Inglaterra
informan que las probabilidades de problemas
psiquiátricos graves y permanentes después de un
aborto pueden alcanzar hasta el 59% de las madres.
La Organización Mundial de la Salud por su parte
informa que las mujeres que se practican abortos por
razones psiquiátricas son precisamente las que
corren mayor riesgo de problemas mentales una vez
realizado el aborto. Muestran que las mujeres que se
han practicado un aborto por razones de violación,
incesto o salud, tienen aún más probabilidades de
sufrir problemas emocionales y psiquiátricos severos
que las que se lo han practicado por razones
socioeconómicas.
Fuente:
comiteprovida.org |