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PRIMER TRIMESTRE
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SEGUNDO TRIMESTRE
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TERCER
TRIMESTRE
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El primer trimestre
de un embarazo es la época de increíble
crecimiento y desarrollo. En un feto de 7
semanas se han comenzado a desarrollar
todos los órganos esenciales.
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Durante
los primeros tres meses de embarazo, o primer
trimestre, su cuerpo está experimentando muchos
cambios. A medida que su cuerpo se adapta al bebé en
desarrollo, puede padecer náuseas, fatiga, dolores
de espalda, vaivenes de ánimo y estrés. Tan sólo
recuerde que esas cosas son normales durante el
embarazo, a medida que su cuerpo experimenta
cambios. La mayor parte de estas molestias
desaparecerá a medida que avance su embarazo. ¡Y
puede que algunas mujeres no tengan ninguna molestia!
Si ha estado embarazada anteriormente, puede que se
sienta diferente durante este embarazo. Así como
cada mujer es distinta, también lo es cada embarazo.
Además, a medida que su cuerpo cambia, puede que
deba modificar su rutina normal y diaria. Estos son
los cambios o síntomas más comunes que puede
experimentar durante su primer trimestre:
Cansancio
Durante
su embarazo, puede que se sienta cansada aunque haya
dormido mucho durante la noche. Muchas mujeres se
sienten exhaustas durante su primer trimestre. No se
preocupe, ¡esto es normal! Esta es la manera en que
su cuerpo le está diciendo que necesita descansar
más. Después de todo, su cuerpo está trabajando
mucho para desarrollar una nueva vida. El cansancio
pasará con el tiempo y será reemplazado por una
sensación de bienestar y más energía. Cuando esté
cansada, descanse. Intente dormir aproximadamente
ocho horas durante la noche, y duerma una siesta si
puede durante el día. Si está estresada, trate de
encontrar una forma de relajarse. Puede que quiera
comenzar a dormir sobre su lado izquierdo, si le es
más cómodo. Esto aliviará la presión sobre los
principales vasos sanguíneos que le suministran
oxígeno y nutrientes al feto. Si padece hipertensión
arterial durante el embarazo, es más importante aún
estar de su lado izquierdo cuando se acueste.
Náuseas y vómitos
Las
náuseas y los vómitos, que suelen llamarse “malestar
matinal”, son comunes durante las primeras etapas
del embarazo. Para muchas mujeres, sin embargo, esto
no se limita a la mañana. Aunque parezca que durarán
para siempre, las náuseas y los vómitos suelen
desaparecer luego del primer trimestre. Pruebe
algunos de estos consejos para aliviar sus náuseas:
-
Aliméntese mediante comidas frecuentes y pequeñas
(de 6 a 8 pequeñas comidas por día, en lugar de 3
comidas grandes).
-
Evite
los alimentos de alto contenido graso, fritos o
picantes.
-
Pruebe
consumir alimentos feculentos, como las tostadas,
galletas saladas, cereales Cheerios u otros
cereales secos. Tenga algunos al lado de su cama y
cómalos antes de levantarse a la mañana o cuando
se levanta durante la noche. Lleve también algunos
siempre con usted, por si siente náuseas.
-
Pruebe
beber bebidas con gas como el ginger ale o el agua
gasificada entre las comidas.
-
Consúltele a su médico si debería dejar de tomar
sus vitaminas prenatales por un tiempo si éstas
empeoran su malestar matinal.
-
Consúltele a su médico si debería recibir
tratamientos con vitamina B6 para las náuseas y
los vómitos graves que no mejoran con los cambios
en la dieta mencionados anteriormente.
Si está
vomitando demasiado, puede que deba llamar a su
médico para asegurarse de que no se está
deshidratando (perdiendo demasiados líquidos de su
cuerpo). Cuando las náuseas y los vómitos comiencen
a desaparecer, intente reanudar un plan de
alimentación saludable, y tome sus vitaminas
prenatales.
Frecuencia de la orinación
¿Está
todo el tiempo corriendo al baño? La orinación
frecuente es común durante el embarazo. En las
primeras etapas del embarazo, el feto en desarrollo
presiona su vejiga. Si nota dolor, ardor, pus o
sangre en su orina, consulte a su médico de
inmediato. Puede que padezca una infección de las
vías urinarias que deba ser tratada.
Constipación
A medida
que su útero comienza a expandirse, puede que note
que está constipada. Para prevenir la constipación,
pruebe consumir frutas frescas o secas, verduras
crudas y cereales o panes integrales todos los días.
Además, trate de beber entre ocho y diez vasos de
agua por día. Algunos de estos vasos de agua pueden
ser reemplazados por jugo de frutas o verduras.
Trate de evitar las bebidas con cafeína (café, té,
bebidas colas y algunas otras bebidas gaseosas), ya
que la cafeína hace que su cuerpo pierda líquidos y
no alivia la constipación.
Mareos
Los
mareos, los vahídos o inclusive los desmayos, pueden
suceder en cualquier etapa del embarazo, ya que
ahora hay más sangre que desciende hacia su útero y
sus piernas. Puede ayudar a aliviar estos síntomas
acostándose sobre su lado izquierdo. O para ayudar a
evitarlos, trate de moverse más en lugar de estar
sentada o parada en la misma posición por mucho
tiempo.
Várices y hemorroides
Durante
el embarazo, la presión sobre la venas grandes que
se encuentran detrás del útero hace que la sangre se
demore en regresar al corazón. Esto puede causar
várices en las piernas y hemorroides (várices en la
vagina o alrededor del ano). Las várices tienen el
aspecto de venas hinchadas que sobresalen de la
superficie de la piel. Pueden estar retorcidas o
abultadas, y son de color morado oscuro o azules. Se
las encuentra más a menudo en la parte posterior de
las pantorrillas o en el área interior de la pierna,
en cualquier lugar desde la ingle hasta el tobillo.
Puede intentar prevenir las várices durante el
embarazo haciendo lo siguiente:
-
Evitando las medias autosostén o ligas apretadas.
-
Sentándose con sus piernas y pies levantados del
piso cuando sea posible. Si trabaja en un
escritorio, puede elevar sus pies con una banqueta,
una caja o varios libros. O cuando esté
relajándose en su casa, mantenga sus pies en alto
sobre una banqueta, algunos almohadones sobre el
sillón, u otra silla.
Calambres en la piernas
En
diferentes momentos a lo largo de su embarazo, puede
tener calambres en sus piernas o sus pies. Esto se
debe a un cambio en la forma en que su cuerpo
procesa, o metaboliza, el calcio. Una forma de
prevenir estos calambres es asegurarse de obtener
suficiente cantidad de calcio a través de la leche
descremada o de bajo contenido graso, y de alimentos
ricos en calcio. También tiene algo de calcio en sus
vitaminas prenatales, pero puede que necesite tomar
un suplemento de calcio si no obtiene suficiente
cantidad por medio de su dieta. Consulte a su médico
antes de tomar suplementos de calcio.
Puede
aliviar los calambres en las piernas y los pies
estirando suavemente el músculo. Si tiene un
calambre súbito en la pierna, flexione su pie en
dirección de su cuerpo. Si pone el pie de punta para
estirar la pierna, puede que el calambre empeore.
Envolver el músculo en una almohadilla térmica
caliente o una toalla tibia y húmeda puede ayudar a
que éste se relaje.
Hemorragias nasales, nariz tapada, sangrado en las
encías
Estas
pequeñas molestias son el resultado de los efectos
hormonales en los tejidos de su garganta, boca y
nariz. Por lo general no son graves y puede que ni
siquiera los note. Cuando se suene la nariz, puede
que vea una pequeña cantidad de sangre en el pañuelo.
Sople suavemente, y detenga una hemorragia nasal tan
sólo presionando su nariz con sus dedos pulgar e
índice por unos minutos. Sin embargo, consulte a su
médico si padece hemorragias nasales que no paran en
unos pocos minutos o que suceden a menudo. Cualquier
caso de nariz tapada que tenga durante su embarazo
no debe ser extremo y puede ser aliviado bebiendo
más agua o utilizando un humidificador de
vaporización fresca en su dormitorio. Consulte a su
médico antes de tomar cualquier medicamento de venta
libre o recetado para el resfrío o la nariz tapada.
Puede aliviar el sangrado en las encías cepillándose
con un cepillo dental de cerda suave y utilizando
hilo dental diariamente.
Al final
de este trimestre, su bebé tiene aproximadamente
tres pulgadas de longitud y pesa aproximadamente
media onza. Los ojos se acercan uno al otro hacia
sus posiciones, y las orejas también se encuentran
en su posición. El hígado está produciendo bilis, y
los riñones están secretando orina dentro de la
vejiga. Aunque todavía no puede sentir a su bebé
moviéndose, si presiona su abdomen, su bebé responde
moviéndose dentro suyo.
Visitas y exámenes
Durante
estos meses especiales del embarazo, particularmente
durante los primeros meses, es muy importante
visitar a su médico regularmente. Su médico le
programará controles regulares durante los próximos
nueve meses para mantener sano a su bebé y evitar
los problemas en el parto. ¡Trabaje junto a su
médico en el manejo de su atención! Vaya a todas sus
citas: ¡todas son importantes! Un embarazo típico
dura 40 semanas, contando a partir del primer día de
su último período menstrual. El primer trimestre
dura 12 semanas, el segundo dura desde la semana 13
hasta el fin de la semana 27, y el tercero desde la
semana 28 hasta la semana 40. Su doctor se referirá
a su embarazo por la edad en semanas del feto.
Durante
la primer visita prenatal, su médico hablará acerca
de partes importantes de sus antecedentes de salud
que puedan tener algún efecto importante en su
embarazo. Entre estas se encuentran enfermedades,
operaciones, y embarazos anteriores. Habrá preguntas
acerca de los antecedentes de salud de su familia.
Se llevará a cabo un examen físico completo,
análisis de laboratorio y una prueba de Papanicolaou.
De aquí en adelante se controlarán su presión
arterial, su orina y su peso en cada visita.
Puede
que necesite otros análisis de laboratorio debido a
razones especiales de índole genética o médica, como
análisis de sangre u orina, cultivos para buscar
infecciones, o exámenes de ultrasonido. Su médico
hablará con usted acerca de ellos durante sus
visitas. Su médico calculará su fecha estimativa de
parto y contestará sus preguntas acerca de cualquier
inquietud que pueda tener.
Consumo de tabaco, alcohol y drogas
Al
cuidar su salud durante el embarazo, también está
criando a la nueva vida dentro suyo.
-
Si
fuma, deje de hacerlo, ya que el consumo de tabaco
durante el embarazo le transfiere nicotina y
químicos cancerígenos a su bebé. El consumo de
tabaco también le impide a su bebé obtener la
nutrición que necesita mientras se encuentra en su
útero, y aumenta el riesgo de muerte fetal y parto
prematuro (un bebé de bajo peso al nacer, nacido
antes de tiempo).
-
Deje
de consumir alcohol si lo hace. Se desconoce la
cantidad exacta de alcohol que se necesita para
causarle problemas a su bebé. Sin embargo, se ha
demostrado que tanto beber todos los días, como
beber grandes cantidades de alcohol de vez en
cuando, tiene efectos nocivos para su bebé.
-
Informe a su médico si está tomando algún
medicamento o usando drogas ilegales. Algunos
medicamentos pueden ser nocivos para el desarrollo
de su bebé. Sólo tome medicamentos recetados o
aprobados por su médico. Nunca debe consumir
drogas ilegales como la marihuana, cocaína,
heroína, anfetaminas, barbitúricos, LSD, u otras.
Consulte a su médico de inmediato si necesita
ayuda para dejar de fumar o de beber, o con un
problema de drogas. También puede hablar con un
miembro de su comunidad religiosa, un consejero, o
un amigo de confianza.
Trabajo
Muchas
mujeres siguen trabajando durante el embarazo.
Mantenerse activa puede ayudarle a mantenerse sana.
Si tiene alguna pregunta acerca de la seguridad de
su trabajo en particular, hable con su médico.
Una
dieta saludable
Lo que
usted come ya no sólo es importante para su propia
salud, sino para la salud actual y futura de su bebé.
Los alimentos sanos son la base para su bebé en
desarrollo, ya que el embarazo es un período
complejo en el que se desarrollan nuevos tejidos y
órganos. Durante el embarazo, trate de que la mayor
parte de los alimentos que elija sea saludable.
Aumento de peso
El
aumento de peso durante el embarazo depende de su
estatura y de cuánto pesaba antes de quedar
embarazada. Todo el aumento de peso durante el
embarazo debería ser gradual, con el mayor aumento
de peso durante el último trimestre. Durante el
primer trimestre, es normal aumentar sólo un poco,
aproximadamente una libra por mes.
Según el
Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG,
por sus siglas en inglés), si tenía un peso inferior
al debido antes del embarazo, debería aumentar entre
28 y 40 libras durante todo el embarazo. Si estaba
excedida de peso, debería aumentar entre 15 y 25
libras durante todo el embarazo. Estudios recientes
indican que las mujeres que aumentan de peso más de
lo recomendado durante el embarazo, y no pierden
este peso durante los primeros seis meses después
del parto, tienen un riesgo mucho más alto de ser
obesas casi 10 años después. Consulte con su médico
para averiguar cuánto aumento de peso durante el
embarazo es sano para usted.
Ejercicio
Si no
tiene problemas médicos con su embarazo, la
actividad física en forma regular (30 minutos por
día, la mayor parte de los días de la semana), le
puede ayudar a tener un embarazo y trabajos de parto
más confortables. Además ayuda a reducir su riesgo
de padecer problemas de salud tales como
hipertensión arterial y diabetes gestacional.
También le será más fácil recuperar una forma y un
peso sano después del parto.
Las
actividades normales y de bajo impacto como caminar
o nadar, que no implican mucho rebote, estiramiento
de sus músculos en toda su extensión o flexión
profunda de sus articulaciones, son buenas para
usted. Debido a que sus tejidos conjuntivos se
estiran mucho más fácilmente durante el embarazo,
los ejercicios de alto impacto o alta resistencia
que implican mucho rebote o estiramiento extremo de
los músculos pueden aumentar su riesgo de sufrir
lesiones en las articulaciones. Aún si no hacía
ejercicios en forma regular antes de quedar
embarazada, igualmente puede iniciar un programa de
ejercicios. Tan sólo comience de a poco y avance
gradualmente. Consulte primero a su médico acerca de
qué tipos de ejercicio o actividades son buenos para
usted.
Un tipo
de ejercicios que puede ayudar a que sus músculos se
preparen para el parto, ayudar a dar soporte a su
útero durante el embarazo, y ayudarla a controlar su
orina son los ejercicios del suelo pélvico (también
conocidos como ejercicios Kegel). Los músculos
pélvicos son los mismos que usa para detener e
iniciar su flujo de orina. Puede hacer este
ejercicio estando parada, sentada o acostada.
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Ejercicios kegel
-
Tense los músculos del suelo pélvico por
cinco segundos, y luego relájelos.
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Baños
Tanto
los baños de inmersión como las duchas pueden
tomarse durante el embarazo, pero los baños muy
calientes, las tinas calientes o los saunas pueden
ser nocivos para el feto, o causarle desmayos.
También puede que quiera evitar tomar en forma
frecuente baños de burbujas o baños con productos
perfumados que puedan irritar su área vaginal, y
aumentar su riesgo de padecer una infección de la
vías urinarias o una infección por hongos. No use
duchas vaginales, ni siquiera aquellas a base de
vinagre, sin consultar primero a su médico. Aunque
las secreciones vaginales tienden a ser más
abundantes durante el embarazo, debe ver a su médico
si padece picazón o ardor vaginal, o secreciones
abundantes. Podría padecer una infección de las vías
urinarias, una infección por hongos o una infección
viral o bacteriana que deba ser tratada.
Cómo
cuidar su boca y sus dientes
Los
dientes y las encías de una mujer embarazada
necesitan cuidados especiales. Sabemos que las
mujeres embarazadas que padecen problemas de
enfermedades periodontales tienen muchas más
probabilidades de tener bebés prematuros de bajo
peso al nacer. Esto puede ser el resultado de la
transferencia de microbios bacterianos de la boca de
la madre al bebé durante el tercer trimestre del
embarazo. Los microbios pueden llegar al bebé a
través de la placenta (un órgano temporal que une a
la madre y al feto y le provee sangre y nutrientes
al mismo), a través del líquido amniótico (líquido
que rodea al feto), y través de la capa de tejidos
del estómago de la madre.
Todas las futuras madres deben hacerse un examen
oral completo antes o muy al principio del embarazo.
Todos los trabajos dentales necesarios deben
atenderse en forma temprana, porque los tratamientos
urgentes durante el embarazo, aunque son posibles,
pueden tener riesgos. Se pueden comenzar
intervenciones para controlar los riesgos de padecer
inflamación en las encías y enfermedades
periodontales. Este también es el mejor momento para
cambiar los hábitos que puedan afectar la salud de
los dientes y las encías, y la del bebé. ¡Recuerde
informarle a su dentista que está embarazada!
Cepíllese con un cepillo suave y use hilo dental
suavemente al menos dos veces por día.
Haga clic aquí para obtener
más información acerca de la
salud oral
en las mujeres.
Relaciones sexuales
Está
bien tener relaciones sexuales a lo largo del
embarazo a no ser que su médico le indique lo
contrario. Algunas mujeres que han tenido abortos
espontáneos deben evitar el coito durante los
primeros tres meses. Debe consultar a su médico si
tiene alguno de los siguientes síntomas durante el
coito:
-
dolor
en la vagina o en el abdomen
-
sangrado de la vagina
-
pérdida de agua (líquido amniótico) de la vagina
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SEGUNDO
TRIMESTRE |
Para la
mayor parte de las mujeres, el segundo trimestre del
embarazo es más fácil que el primero, pero también
es importante mantenerse informada acerca de su
embarazo durante esta etapa. Aunque pueda notar que
algunos síntomas tales como las náuseas y la fatiga
van desapareciendo, verá otros cambios nuevos y más
evidentes en su cuerpo. Su abdomen se expandirá a
medida que aumente de peso y su bebé continúe
desarrollándose. Además, antes de que termine este
trimestre, ¡sentirá que su bebé comienza a moverse!
Puede que muchos otros síntomas que tenía durante el
primer trimestre continúen, como la constipación y
los calambres en las piernas, por lo que es
importante continuar haciendo las cosas saludables
que ya aprendió para ayudar a prevenir o tratar esos
síntomas. Aquí hay algunos malestares que puede
experimentar durante este trimestre:
Dolores
A medida
que su útero y su abdomen se expanden, puede que
sienta dolores en su abdomen, ingle o muslos.
También puede sentir dolores de espalda o dolor
cerca de su hueso pélvico debido a la presión de la
cabeza del bebé, a su aumento de peso, y a que las
articulaciones en esta área se están aflojando.
Acostarse, descansar o aplicar calor pueden aliviar
algunos de estos dolores. Si los dolores no mejoran
después de descansar, lo mejor es llamar a su médico.
Falta de aire
A medida
que su bebé aumenta de tamaño dentro suyo, tendrá
una mayor presión sobre todos sus órganos,
incluyendo sus pulmones. Puede que comience a notar
que le falta el aire o que tiene dificultad para
sostener la respiración. Intente respirar profunda y
pausadamente, y mantener una buena postura para que
sus pulmones tengan espacio para expandirse. Tal vez
pueda respirar más libremente durante la noche si
utiliza una almohada adicional o si duerme de
costado.
Si
duerme de costado, aliviará la presión sobre los
principales vasos sanguíneos que suministran oxígeno
y nutrientes al feto. Si padece hipertensión
arterial, es aún más importante que duerma de
costado cuando esté acostada.
Marcas de estiramiento u otros cambios en la piel
Puede
que haya escuchado historias de otros miembros de su
familia sobre las temidas marcas de estiramiento del
embarazo. Las marcas de estiramiento son rayas rojas,
rosadas o moradas en la piel, normalmente en los
muslos, nalgas, abdomen y senos. Son cicatrices
causadas por el estiramiento de la piel, y suelen
aparecer durante la segunda mitad del embarazo. Sin
embargo, sólo alrededor de la mitad de las mujeres
embarazadas tiene marcas de estiramiento. Pueden
comenzar como rayas rosadas, marrones rojizas o
marrones oscuras, dependiendo del tono de su piel.
Aunque las cremas y las lociones pueden mantener su
piel bien hidratada, no evitan que se formen las
marcas de estiramiento. La mayor parte de las marcas
de estiramiento se descolora convirtiéndose en
líneas muy claras luego del parto.
Además
de las marcas de estiramiento, puede que note otros
cambios en su piel durante la segunda mitad de su
embarazo. Puede que note que sus pezones son más
oscuros que antes de quedar embarazada, o que tiene
una línea oscura en la piel que va por su abdomen
desde su ombligo hasta el vello púbico, llamada la
línea nigra. También puede que tenga pigmentaciones
de manchas marrones en su frente, nariz o mejillas.
Estos cambios en la piel se llaman melasma o cloasma.
Son comunes en las mujeres de tez oscura. Estos
cambios en la piel son causados por las hormonas del
embarazo, y la mayor parte de ellos también se
descolora o desaparece luego del parto.
Hormigueos y picazón
Los
hormigueos y el entumecimiento en los dedos, así
como la sensación de hinchazón en las manos, son
comunes durante el embarazo. Estos síntomas se deben
a la hinchazón de los tejidos en los estrechos
conductos de sus muñecas, y deberían desaparecer
luego de dar a luz a su bebé. También es común
sentir picazón a medida que avanza su embarazo.
Probablemente las hormonas del embarazo y el
estiramiento de su piel, especialmente en su
abdomen, sean las causas de la mayor parte de sus
molestias. Aproximadamente el 20 por ciento de las
mujeres embarazadas tiene algún tipo de picazón.
Además, muchas mujeres embarazadas también
experimentan enrojecimiento y picazón en las palmas
de las manos y las plantas de los piel. Sólo en
raras ocasiones las mujeres embarazadas desarrollan
una condición llamada colestasis del embarazo, que
consiste en picazón y náuseas, pérdida del apetito,
vómitos, ictericia y fatiga. Esta condición es señal
de un problema hepático grave. En general, la
picazón suele desaparecer luego del parto. Mientras
tanto, puede aliviar la picazón con humectantes.
También puede utilizar jabones suaves, y evitar las
duchas o los baños calientes que puedan secar su
piel. Trate de no estar a una temperatura
excesivamente alta, ya que el sarpullido por calor
puede empeorar la picazón.
Para la
semana 26, su bebé pesará aproximadamente una libra
y tres cuartos, y tendrá aproximadamente 13 pulgadas
de longitud. Junto con este crecimiento viene el
desarrollo de los rasgos del bebé, incluyendo los
dedos de las manos, los dedos de los pies, las
pestañas y las cejas. Alrededor del quinto mes, ¡puede
que sienta moverse a su bebé! Al final de este
trimestre, todos los órganos esenciales de su bebé,
tales como el corazón, los pulmones y los riñones,
están formados.
Visitas y exámenes
Durante
el segundo trimestre, su médico podrá observar si su
bebé se está desarrollando en forma sana y
posiblemente pueda ver el sexo de su bebé. Se le
ofrecerán pruebas de evaluación para determinar la
existencia de defectos genéticos congénitos. Los
defectos congénitos son el resultados de problemas
con los cromosomas de un bebé, que son parte de sus
genes, recibidos de su madre y su padre en la
concepción. Aunque la mayor parte de los bebés nacen
sanos, muchos defectos genéticos congénitos ocurren
sin que existan antecedentes familiares de ese
trastorno. El riesgo de tener un bebé con defectos
congénitos aumenta más a partir de los 35 años de
edad. Estas son algunas de las pruebas que su médico
puede ofrecerle:
Pruebas de evaluación
Las
pruebas de evaluación no implican ningún riesgo para
el feto ni para la madre. Los resultados de las
pruebas de evaluación están expresados en términos
de fracciones o probabilidades de tener un defecto
congénito, basados en la edad de la madre. Por lo
tanto, aunque no vaya a recibir un “sí” o un “no”
como respuesta, las mujeres menores de 35 años de
edad podrán saber si su riesgo es tan alto como el
de una mujer de esa edad. Para las mujeres mayores a
los 35 años de edad, las pruebas les ayudarán a
saber si el riesgo que tienen por su edad aumenta o
disminuye en su caso.
-
Ultrasonido dirigido – El mejor
momento para hacerse esta prueba es entre las 18 y
las 20 semanas de embarazo. La mayor parte de los
problemas más graves de la formación de su bebé
pueden ser vistos en este momento. Puede que
algunos defectos físicos tales como los pies
malformados o los defectos cardíacos no puedan
verse. Su médico también deberá ver si su bebé
tiene algún defecto del tubo neural, tal como la
espina bífida. En la mayor parte de los casos, si
desea saber el sexo de su bebé, puede
preguntárselo al médico durante esta prueba. Esta
prueba no es la más precisa para saber si su bebé
padece síndrome de Down. Sólo uno de cada tres
bebés que padecen síndrome de Down muestra un
ultrasonido anormal durante el segundo trimestre.
-
Evaluación del marcador del suero maternal
("la prueba triple") – Esta prueba que
busca defectos congénitos tales como el síndrome
de Down, trisomía 18, o un defecto del tubo neural
abierto, se hace normalmente entre las 15 y 20
semanas de embarazo. Consiste en tomar una muestra
de su sangre para detectar 3 químicos producidos
por el embarazo: la alfafetoproteína (AFP) (producida
por el hígado del feto), y dos hormonas del
embarazo: el estriol y la gonadotropina humana.
Los niveles elevados de la AFP están relacionados
con los defectos del tubo neural abierto. En las
mujeres de 35 años de edad o mayores, esta prueba
detecta el 80% de los fetos con síndrome de Down,
trisomía 18, o un defecto del tubo neural abierto.
En este grupo, habrá un índice de resultados
positivos falsos del 22%. En las mujeres menores
de 35 años de edad, esta prueba detecta
aproximadamente el 65% de los fetos con síndrome
de Down, y hay un índice de resultados positivos
falsos de alrededor del 5%.
-
Evaluación de la traslucencia nucal (NTS,
por sus siglas en inglés) – Este nuevo
tipo de evaluación se ofrece entre las 11 y las 14
semanas de embarazo. Consiste en un examen de
ultrasonido para observar el espesor de la parte
posterior del cuello del feto, combinado con un
análisis de sangre extraída del dedo de la madre,
para detectar dos proteínas producidas por el
embarazo. Esta prueba detecta el 90% de los casos
de síndrome de Down y el 97% de los casos de
trisomía 18. El índice de resultados positivos
falsos es de alrededor del 5%. Esta prueba no se
utiliza mucho, y no todos los médicos tienen
acceso a ella. En algunos casos, puede que el
seguro médico no la cubra. En Inglaterra y los
Estados Unidos, los médicos que usan esta prueba
creen que es una buena alternativa para muchas
mujeres.
Pruebas diagnósticas
Las
pruebas diagnósticas pueden darle respuestas
definitivas acerca de si su bebé tiene un defecto
congénito. Sin embargo, a diferencia de las pruebas
de evaluación, son invasivas o presentan un riesgo
de aborto espontáneo. La amniocentesis y la muestra
del villus coriónico (CVS, por sus siglas en inglés)
son las dos pruebas más utilizadas. Ambas pruebas
tienen una precisión de más del 99% para detectar
estos problemas. Estas pruebas también pueden
indicarle el sexo de su bebé. En la mayoría de los
casos, los resultados tardan unas dos semanas.
-
Amniocentesis – Esta prueba se
lleva a cabo en embarazos de por lo menos 16
semanas. Consiste en la inserción por parte de su
médico de una aguja delgada a través de su
abdomen, dentro de su útero, y dentro del saco
amniótico para extraer una pequeña cantidad de
líquido amniótico y analizarlo. Las células del
líquido se cultivan en un laboratorio para
detectar problemas con los cromosomas. El líquido
también puede ser analizado en busca de AFP.
Aproximadamente 1 de cada 200 mujeres tiene un
aborto espontáneo debido a esta prueba.
-
Muestra del villus coriónico (CVS)
– Esta prueba se lleva a cabo entre las 10 y las
12 semanas de embarazo. Consiste en la inserción
por parte de su médico de una aguja a través de su
abdomen, o de un catéter a través de su cuello
uterino para llegar hasta la placenta. Entonces su
médico tomará una muestra de células de la
placenta que pueden ser cultivadas en un
laboratorio para detectar problemas con los
cromosomas. Esta prueba no puede determinar si su
bebé tiene defectos del tubo neural abierto.
Aproximadamente 1 de cada 200 mujeres tiene un
aborto espontáneo debido a esta prueba.
Ahora es
un buen momento para aprender las señales de los
trabajos de parto antes de término o prematuros. Los
trabajos de parto prematuros ocurren cuando una
mujer tiene trabajos de parto antes de llegar a la
semana 37 de su embarazo, o tres semanas antes de su
fecha de parto. Si usted o su médico detectan alguna
señal de trabajos de parto prematuros, existe una
mayor probabilidad de detenerlos. Si los síntomas no
se tratan, pueden causar repetidas contracciones que
a su vez pueden hacer que se dilate (o abra) el
cuello del útero y causar el nacimiento prematuro
del bebé. Los bebés prematuros necesitan cuidados
intensivos en el hospital luego del parto para
ayudarlos a respirar, alimentarse y regular la
temperatura de su cuerpo.
Cualquier mujer puede tener trabajos de parto antes
de término, pero algunas mujeres tienen un mayor
riesgo debido a problemas en el útero o la placenta,
o por haber tenido un parto antes de término en un
embarazo anterior. No se olvide de beber mucha agua
para evitar deshidratarse, especialmente en climas
cálidos, ya que la deshidratación puede causar
trabajos de parto antes de término.
Llame a su médico de inmediato si tiene alguno de
los siguientes síntomas de trabajos de parto antes
de término:
-
Contracciones — Puede o no sentir dolor, pero su
abdomen o estómago se endurecerá mucho (una
sensación de que se aprieta) y luego se relajará,
una y otra vez.
-
Retortijones similares a la menstruación — Puede o
no sentirse incómoda con estos retortijones, pero
se asemejan a los que siente cuando comienza su
ciclo menstrual.
-
Dolores similares al gas — Se sienten como dolores
agudos en su estómago, o como un virus estomacal.
También puede padecer diarrea o náuseas.
-
Presión pélvica inferior — Se siente como si su
bebé estuviese ejerciendo considerable presión muy
abajo dentro suyo.
-
Dolor
en la parte inferior de la espalda — Puede ser un
dolor intenso o sordo.
-
Sangrado de la vagina — Pueden ser manchas
pequeñas o más sangre como durante el período
menstrual. La sangre puede ser roja o marrón.
-
Aumento en las secreciones de la vagina —
Secreciones mucho más abundantes de lo que está
acostumbrada durante su embarazo. Puede ser hasta
un chorro súbito de mucha agua, o un pequeño goteo
o pérdida continua. Las secreciones pueden ser
líquidas, rosadas o parduscas.
Asegúrese de continuar con los comportamientos
saludables que aprendió durante su primer trimestre
para cuidarse a sí misma y a la preciada vida que
lleva dentro suyo.
Las
mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto
ritmo, pero en promedio es normal aumentar
aproximadamente una libra por semana, o alrededor de
tres o cuatro libras por mes, durante este trimestre.
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TERCER
TRIMESTRE
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Puede
que todavía tenga algunas de las molestias que tuvo
durante su segundo trimestre, pero ahora notará que
debe ir al baño más a menudo o que tiene más
dificultad para respirar. Esto se debe a que el bebé
está creciendo y aplicando más presión sobre sus
órganos. No se preocupe, su bebé está bien y estos
problemas disminuirán una vez que haya dado a luz.
También puede experimentar algunos de los siguientes
cambios:
Acidez estomacal
A medida
que su bebé crece, su útero presiona contra su
estómago y puede causar acidez estomacal,
especialmente antes de acostarse o inmediatamente
después de comer. Continúe evitando los alimentos
grasosos y fritos, y aliméntese mediante seis a ocho
comidas pequeñas en lugar de comidas grandes.
También puede beber pequeños sorbos de leche o
consumir pequeños trozos de hielo picado. Si su
acidez estomacal es grave y no mejora siguiendo
estos consejos, consulte a su médico. Hable también
con su médico antes de tomar un medicamento
antiácido.
Hinchazón
A medida
que se acerca al fin de su embarazo, puede que note
más hinchazón que antes, especialmente en sus
tobillos, sus dedos y su rostro. Continúe bebiendo
mucho líquido (lo mejor es el agua) y descanse
cuando pueda con sus pies levantados del piso. Si
nota una hinchazón súbita y extrema en cualquiera de
estos lugares, o aumenta de peso en forma rápida y
significativa, llame a su médico de inmediato. Esto
puede ser señal de preeclampsia o toxemia.
Hemorroides
Puede
que ahora comience a sentir más molestias por las
hemorroides debido al aumento en la presión que su
bebé en crecimiento ejerce sobre las venas de su
recto. También puede estar constipada, lo que
empeora las hemorroides porque puede estar
esforzándose para evacuar los intestinos. Trate de
evitar las hemorroides bebiendo mucho líquido y
consumiendo muchos cereales integrales, verduras de
hoja verde crudas o cocidas, y frutas. Intente no
esforzarse para evacuar los intestinos, y siempre
consulte a su médico antes de tomar un laxante.
Sensibilidad en los senos
Lo más
probable es que sus senos hayan aumentado en tamaño
y amplitud a medida que avanzó su embarazo. Al
acercarse al fin de su embarazo, las hormonas de su
cuerpo hacen que sus senos crezcan aún más para
prepararse para la lactancia. Puede que sus senos se
sientan rellenos y pesados, y pueden estar sensibles
o incómodos. Usar un sostén de maternidad o
lactancia que le quede bien le ayudará a estar más
cómoda, porque este tipo de sostén le provee soporte
adicional. Algunas mujeres embarazadas comienzan a
tener pérdidas de colostro en su tercer trimestre.
El colostro es la primera leche que sus senos
producen para su bebé. Es un fluido espeso y
amarillento que contiene anticuerpos que protegen a
los bebés recién nacidos de las infecciones. Si las
pérdidas son un problema, puede comprar protectores
de lactancia desechables o de tela para colocar
dentro de su sostén, que puede continuar utilizando
cuando esté amamantando a su recién nacido.
Tanto
ahora como después del parto, es una buena idea
lavar sus pezones sólo con agua y no con jabón. El
jabón puede hacer que la piel de sus pezones se
seque, se irrite y se agriete. Si tiene grietas en
la piel, que pueden ser dolorosas, use una crema más
densa que contenga lanolina para humectar más.
Su bebé
aún está creciendo y moviéndose, pero ahora tiene
menos espacio en su útero. Debido a esto, puede que
no sienta las patadas y los movimientos tanto como
durante el segundo trimestre. Durante esta última
etapa de su embarazo, su bebé continúa creciendo.
Aún antes de nacer, su bebé podrá abrir y cerrar sus
ojos, y hasta puede que se chupe el dedo. A medida
que su cuerpo comienza a prepararse para el
nacimiento, su bebé comenzará a colocarse en su
posición de parto. Puede que note que su bebé “cae”
o se mueve más abajo en su abdomen. Esto puede
reducir la presión sobre sus pulmones y su caja
torácica, facilitando su respiración y haciendo que
no se quede sin aire tan rápidamente. Al acercarse a
su fecha de parto, el cuello de su útero se torna
más delgado y más blando (lo que se denomina “borramiento”).
Esto es un proceso normal y natural que ayuda a que
el canal de parto (vagina) se abra durante el
proceso de parto. Su médico puede controlar su
avance mediante un examen vaginal. Además, las
visitas a su médico pueden ser más frecuentes
durante el mes anterior al parto. El bebé promedio
tiene entre 20 y 22 pulgadas de longitud y pesa
aproximadamente 7 libras y media al nacer, pero
cualquier peso entre 5 libras con 11 onzas y media,
y 8 libras con 5 onzas y tres cuartos, es un peso
sano para los recién nacidos.
Visitas y exámenes
Asegúrese de continuar visitando a su médico, y
pídale que conteste sus preguntas y aborde sus
inquietudes en cuanto a los trabajos de parto y el
parto mismo. A medida que se acerque el nacimiento
de su bebé, usted y su médico hablarán sobre qué
tipo de parto desea tener. Algunas mujeres necesitan
una cesárea, en la que se hace una incisión
quirúrgica en el abdomen y el útero para sacar al
bebé. Si puede planificar un parto vaginal no
quirúrgico, puede que quiera tener a su bebé en
forma natural, sin medicamentos, y puede que desee
tomar una clase de parto. Muchas mujeres consideran
muy útiles las clases de parto, aunque ya hayan
tenido un bebé anteriormente. Además, las mujeres
también traen a su pareja o a una amiga o pariente a
estas clases, especialmente si esta persona estará
con ellas para brindarles apoyo y ayuda durante el
nacimiento de su bebé.
La
inducción de los trabajos de parto
¿Sabía
que sólo el cinco por ciento de los bebés nace en la
fecha aproximada de parto? Si su fecha aproximada de
parto ha pasado, esto es normal y no significa que
haya un problema. En algunos embarazos, sin embargo,
puede que el médico esté preocupado sobre la salud
del bebé o la suya, y sea necesario inducir los
trabajos de parto. Inducir los trabajos de parto
significa que su médico, por medios artificiales,
hará que comiencen sus trabajos de parto. La mayor
parte de los médicos espera una o dos semanas
después de la fecha estimativa de parto antes de
considerar la inducción. Entre las razones por las
que una mujer puede necesitar que sus trabajos de
parto sean inducidos se encuentran las siguientes:
-
Puede
que una mujer padezca una enfermedad crónica como
la hipertensión arterial o la diabetes que pone en
peligro la salud del bebé.
-
Puede
que el bebé no esté creciendo bien dentro del
útero. A veces, el útero puede tornarse insalubre
para el bebé.
-
Puede
que las membranas que rodean al feto se rompan (rompimiento
de la bolsa) sin que la mujer comience
naturalmente los trabajos de parto en un tiempo
razonable.
Los
trabajos de parto pueden inducirse durante un examen
vaginal. Su médico puede romper las membranas que
rodean al feto o insertar un gel o un supositorio
que contiene una hormona que estimula las
contracciones. Se puede administrar un medicamento
llamado Pitocin por vía intravenosa (puesto en su
cuerpo por medio de una vena en su brazo o mano)
para iniciar las contracciones.
La
decisión de amamantar o utilizar el biberón
Si
no ha pensado acerca de si amamantará a su bebé o lo
alimentará con un biberón, este es el momento para
aprender más acerca de ambas opciones, y tomar la
decisión sobre qué planea hacer. La lactancia tiene
muchas más ventajas para su salud y la de su bebé
que la fórmula. Hable de la lactancia con su médico
o con un pediatra, y luego tome una decisión que sea
buena para usted.
Haga clic aquí para aprender
más acerca de los beneficios de la lactancia, de
cómo hacer que ésta le sea beneficiosa, y para leer
consejos sobre la lactancia luego de su regreso al
trabajo.
Antes de
su fecha de parto, asegúrese de preguntarle a su
médico cómo puede ponerse en contacto con él si
comienzan sus trabajos de parto. También es útil
conocer por adelantado el hospital o la maternidad,
saber dónde debe estacionar y dónde hacer la
admisión. Sepa que a veces puede creer que tiene
trabajos de parto pero no tenerlos (llamados
trabajos de parto falsos). Esto le pasa a muchas
mujeres, por lo que no debe sentirse avergonzada si
va al hospital segura de que tiene trabajos de parto,
¡y la envían de regreso a su casa! Siempre es mejor
que la vea un médico lo antes posible después de que
comiencen los trabajos de parto. Aquí están las
señales de los trabajos de parto verdaderos:
|
Señales de los trabajos de parto
-
Contracciones, a intervalos regulares y
decrecientes, que aumentan en intensidad.
-
Dolor en la parte inferior de la espalda que
no desaparece. Puede que también tenga
sensaciones premenstruales y retortijones.
-
Se
rompe su bolsa (puede ser un gran chorro o un
goteo continuo) y tiene contracciones.
-
Secreciones mucosas con sangre (parduzcas o
teñidas de sangre). Este es el tapón mucoso
que obstruye el cuello del útero. Los trabajos
de parto pueden suceder en cualquier momento,
o días más tarde.
-
El
cuello de su útero se está dilatando (abriendo)
y tornándose más delgado y blando (también
denominado borramiento). Durante el examen
pélvico, su médico podrá decirle si esto está
sucediendo.
|
Asegúrese de continuar con los comportamientos
saludables que aprendió durante su primer trimestre.
Muchas mujeres embarazadas se sienten muy bien
durante su último trimestre y tienen mucha energía.
Sin embargo, puede que su energía disminuya al
entrar en su noveno mes, y que usted comience a
aminorar el paso. Esto es completamente normal. Es
importante descansar lo suficiente en este momento,
aunque puede resultarle difícil dormir a medida que
crece en tamaño. Puede que los movimientos de
estiramiento de su bebé, el tener que orinar más a
menudo y un aumento en el metabolismo de su cuerpo
interrumpan o perturben su sueño. Además, si tiene
calambres en las piernas, esto también puede afectar
su sueño.
Puede
que duerma mejor si intenta evitar consumir grandes
comidas en las tres horas antes de irse a dormir.
También puede intentar hacer un ejercicio tranquilo
como caminar, que puede ayudar a aliviar el estrés y
mejorar el sueño. Evite las siestas largas durante
el día. Si no puede dormir porque está nerviosa
porque va a ser madre o por los trabajos de parto y
el parto mismo, intente hablar con su pareja o con
amigas que hayan pasado por lo mismo. También puede
hablar con su médico o su enfermera.
Las
mujeres embarazadas aumentan de peso a distinto
ritmo, pero en promedio es normal aumentar
aproximadamente una libra por semana, o alrededor de
tres o cuatro libras por mes, durante el tercer
trimestre. Al final de su embarazo deberá haber
aumentado, en promedio, entre 25 y 30 libras.
Aproximadamente 7 libras y media de ese peso
corresponden al bebé. |
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Fuente:
4women.gov
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La información suministrada
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enfermedades y a la
prevención de las
mismas, no puede ser usada para hacer
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